LA TROFOLOGÍA: LA CIENCIA DE LOS ALIMENTOS -- DR. OCTAVI PIULATS

15.12.2011 20:25

    Cuando se habla de naturismo casi siempre se alude a los logros del naturismo germano o nórdico, pero raras veces nos remitimos a la historia del naturismo español.

 Este artículo constituye la excepción: lo hemos escrito con el ánimo de divulgar probablemente la contribución más relevante realizada por el naturismo de nuestro país e iberoamericano a la historia del naturismo mundial. La Trofoterapia o ciencia de la alimentación, fue elaborada por un puñado de emigrantes y descendientes de emigrantes españoles en Sudamérica durante los años veinte y difundida en Europa. 

    Se trata de la vía al naturismo, no por medio de algas y gingseng importados de lejanos países, sino a través de nuestras frutas y verduras, lo que hace de la Trofoterapia un naturismo profundamente ecológico y autóctono. Como suele suceder en la piel de toro, a pesar de su gran éxito a mediados de siglo, los trofólogos no son demasiado considerados y a veces incluso son menospreciados por la propia clase médica naturista. Este artículo presenta una introducción al tema, como homenaje a aquellas personas que tanto hicieron por la salud y curaron a tantos seres humanos, pero a los que nunca se ha mencionado en ningún libro de medicina oficial ni por supuesto recibirán nunca el famoso y prestigioso premio Nobel de Medicina. 

 

    El término Trofología, proviene del vocablo griego antiguo «trofos» que significa alimento, y «logía» que puede traducirse por ciencia. Con este vocablo se designa a aquellos conocimientos alimenticios y dietéticos que se emplean como terapia en las enfermedades. En la actualidad la trofología constituye una técnica más dentro del amplio arsenal de la medicina natural, como pueden ser la Helioterapia, la Eoloterapia, la Hidroterapia, la Geoterapia o la Fitoterapia. De hecho, dada la central importancia que la medicina natural concede a la dieta, todos los naturistas y naturópatas practican alguna clase de trofología; no obstante, existen médicos naturistas y naturópatas quienes, a pesar de considerar la alimentación y las manipulaciones dietéticas como una parte relevante de la terapia, centran sus terapéuticas más sobre técnicas como hidroterapia o masaje, o en medicamentos de origen biológico o vegetal, o incluso en técnicas de la medicina «biológica», tales como la terapia neural o la ozonoterapia; en cambio a menudo encontramos médicos naturistas y naturópatas que basan casi toda su terapéutica en la confección de una dieta y en las propiedades curativas de alimentos específicos, son los seguidores de la trofología. 

 

LOS ORÍGENES

    El naturismo moderno tuvo sus orígenes en la Alemania de principios del siglo XIX; las obras e ideas de pioneros como los hermanos Hahn, Preissnitz, Kneipp, Rikli y ]ust iniciaron un redescubrimiento de las terapias naturales que luego pasó al campo de dietética. Autores posteriores como Schlieckeysen, Waerland, Lahhmann y Bircher Benner confirmaron las enormes virtudes terapéuticas de la dieta vegetariana y destacaron la eficacia curativa del crudivorismo en ellas. El naturismo moderno influyó sobre el anglosajón y en especial sobre el angloestadounidense; autores clásicos como Drews, Lindlaahar, Graham o el conocido Kellog se adentraron en el estudio de las virtudes curativas de la dieta a través de un diálogo con los autores germanos. 

    En la Sudamérica y Centroamérica de principios de siglo, lugar de de la trofología, los naturistas de la época se hallaban influenciados por ambas tradiciones; pero tenían una el mundo anglosajón y anglogermano: su contacto con una selva tropical muy rica en frutas y raíces y el conocimiento de los pueblos indígenas en la terapia natural. Una de las obras base para el origen de la  trofoterapia son los estudios del doctor naturista de origen suizo Moisés Santiago Bertoni sobre la salud y la dieta indios Guaraní  realizados a principios de siglo en Paraguay. Los estudios demostraban que aquellas tribus vegetarianas que seguían regímenes crudívoros adaptados a su clima e idiosincrasia, se hallaban prácticamente exentas de enfermedades que sufrían otras tribus y tenían una extraordinaria longevidad y vitalidad. 

    El círculo de naturistas que elaboró la teoría trofológica se movía entre Paraguay, Argentina, Uruguay y Venezuela, siendo ya en los años 20 la ciudad de Montevideo donde se definió lo fundamental de la teoría. En el primer equipo de nombres que la elaboró, tenemos a personas como J. Alsina, J.Castro, RC.Rey, N.Capo, E. Dulin, Abentin ... a los que habría que añadir el del filósofo venezolano Carlos Brand y el médico portugués Amnilcar de Souza. Es decir, la mayoría de ellos eran hijos de emigrantes españoles e italianos de finales del siglo XIX. La trofología se difundió originalmente en los círculos de la Sociedad Libre Naturista de Montevideo, y los primeros artículos sobre el tema.se publicaron probablemente en la revista naturista uruguaya “Vivir”.  

    A finales de los años veinte algunos trofólogos decidieron volver a los países mediterráneos con la intención de difundir las ideas trofológicas en el ámbito del naturismo español. Nos encontramos con lo que!a tradición naturista española recuerda popularmente como el desembarco de «los tres magníficos»: Castro, Capo y Dulin. Con su llegada se inicia una frenética actividad en conferencias y curaciones, en especial en Catalunya y València. Mientras las obras de Dulin eran más inteelectuales y divulgatorias, Castro y Capo se concentraron más en la naturopatía práctica junto a la labor de la difusión cultural. El panorama naturista de finales de los veinte y principios de los treinta resultó muy influido por la llegada de las nuevas ideas, cuando se hallaba dominado por los neohipocráticos como los Ruíz Ibarra, los Jaramillo y Eduardo Alfonso, así como el Dr V.L.Ferrándiz que se había formado en el naturismo suizo. En el marco de la divulgación se podían encontrar los libros del naturópata Dr. Vander, quien había sido ayudante de Kuhne en Leizpzig. 

    Los consultorios y las actividades de los trofólogos como Capo y Castro y las publicaciones que iniciaron, llevaron a que una gran parte de las sociedades vegetarianas y naturistas españolas se convirtieran a la trofología, y a que incluso médicos naturistas como Navas o naturópatas como Sintes incorporasen las nuevas ideas a sus doctrinas. Aunque tanto Capo como Castro se movieron por diferentes zonas del Estado español y del sur de Francia; Castro se centró más en el País Valencia y Capo en Catalunya. Bajo los auspicios de Castro se fundo en Valencia la Sociedad Naturo-trofológica de Valencia, y la Escola de Naturo-Trofologia de Barcelona. Bajo la iniciativa de Capo se forma el Institut de Trofologia de Barcelona y sobre todo la revista y el circulo Pentalfa, que antes de la guerra fue uno de los círculos naturistas más activos en nuestro país, y a través del cual la trofología sudamericana entró en contacto con el naturismo de carácter anarquista catalán, influenciando a autores como Issak Puente .

 

BASES DE LA TROFOLOGÍA

    El punto de partida de los trofólogos fue la crítica a la tradición naturista germana: a la exageración que había realizado de la fisioterapia, en especial la hidroterapia.-descuidando la dieta-, aquí el criticado era Kuhne; también por la insistencia de los vegetarianos centroeuropeos como Waerland en una dieta de cereales (los muesli), huevos y lácteos para paliar el déficit de proteínas al pasar de un régimen esencialmente carnívoro a otro vegetariano. También se criticó a los partidarios del ayuno como medio terapéutico, especialmente Suvorin y Ehret, por considerarlo abusivo y debilitador a largo plazo.

    La trofología parte de la base que el vegetarianismo científico ha refutado claramente la dietética moderna basada en la teoría de las proteínas y en el carnivorismo del ser humano, y comparte los estudios de médicos naturistas ilustres como Bircher Benner y Lahmann, que aceptan que el humano es frugívoro: su dieta correcta se basa esencialmente en frutas, frutos, raíces, semillas y verduras; y que estos elementos con algunos lácteos mantienen perfectamente un aporte vitamínico, proteínico y de sales minerales al organismo humano. Por otra parte, los trofólogos, siguiendo a Lahman y Ragnar Berg, también aceptan el marco general naturista de la teoría de la salud y la enfermedad,  y ven en el exceso de alimentos proteínicos y desnaturalizados el origen de un desequilibrio ácido-base en la sangre y el recargo de sustancias residuales tóxicas en el organismo como lo que gesta la patología de la mayoría de enfermedades, exceptuando las hereditarias y las traumáticas.  La trofología acepta que los alimentos crudos tienen mucha más cantidad de vitaminas y sustancias minerales qué los cocidos, y acepta el crudivorismo germano y anglosajón como parte principal de la dieta, pero cree que dada la adaptación del ser humano a la dieta con fuego, lo normal es mezclar alimentos crudos y cocidos en una justa proporción. Por supuesto que existen alimentos que no pueden comerse crudos, como féculas y almidones contenidos en patatas y cereales. 

    La primera gran aportación de la trofología consiste en señalar que el naturismo nórdico, debido a su cultura del pan abusa del uso de cereales en su dieta y la ingestión del pan integral tal como se expende acostumbra a producir trastornos intestinales; los trofólogos son los primeros en recomendar que todo pan y cereal se dextrinice, es decir se cueza totalmente; sólo entonces será totalmente asimilable por el organismo. 

    La segunda aportación es descubrir que incluso en un régimen vegetariano pueden generarse enfermedades y problemas si el naturista no se atiene a unas incompatibilidades fisio-químicas que muestran los alimentos entre sí. Los trofólogos afirman que existen tres grandes grupos de alimentos: 

• Los magnéticos, con una fuerte carga de magnetismo biológico que los hace activos y dinámicos en su asimilación por el organismo humano; son básicamente todas las frutas y bayas. 

• Los eléctricos, así llamados por constituir la otra carga negativa, eléctrica del magnetismo terrestre, y que en el organismo son nutrientes, tranquilizantes y mineralizantes; a este grupo pertenecen todas las verduras, raíces y hortalizas. 

• Los neutros, alimentos sin carga como las setas, el queso, los cereales y una fruta ambivalente como la manzana, compatible con toda clase de alimento. 

    Para mantener una salud correcta debe seguirse un vegetarismo a base de una mayoría de alimentos crudos y una minoría de cocinadas, y frutas y verduras no deben comerse juntos ni mezclados, dado que tienen diversas valencias. Cereales y raíces feculentas como las patatas tampoco combinan bien entre sí; el resultado de la ingestión mezclada. de frutas, verduras y cereales son malas digestiones, con las consabidas fermentaciones y ventosidades, provocando que el metabolismo intestinal no sea correcto, y se generen sustancias tóxicas que asimiladas a la sangre ayudan a la génesis de las enfermedades. 

    A parte de la distinción entre alimentos magnéticos y eléctricos, los trofólogos, siguiendo a Shelton, tratan de fundamentar el tema de las incompatibilidades, señalando que los almidones de los cereales en su estructura molecular fisicoquímica son heterogéneos con las féculas de tubérculos como la patata. Afirman que cualquier persona puede darse cuenta de la diferencia que existe en una digestión en la que el arroz se coma junto al pan, o que con patatas mezclemos arroz. En ambos casos tendremos digestiones pesadas y mucha sed. 

    La tercera gran aportación de la trofoterapia es el descubrimiento del valor curativo directo de frutas y verduras para determinadas enfermedades si se toman adecuadamente y en las combinaciones proporcionales a la idiosincrasia personal trofológica. Por ejemplo, según la trofología la fruta posee un poder desintoxicador envidiable; la toma de granadas combinadas con otras frutas permite superar enfermedades como la sinusitis en sus diversas patologías. Una dieta de frutas y pan tostado durante algunas semanas con tomas de sol y gimnasia permite evitar una operación de sinusitis maxilar crónica y curarse de dicha enfermedad. En el caso de la diabetes, el trofólogo cambia radicalmente la dieta de 1asocieedad industrial, eliminando especias, carnes, alcoholes y pescados por una dieta cruda a base de frutas ácidas pobres azúcares, grandes ensaladas en las predominan los berros y las borrajas junto a lechuga, apio y nabos. La dieta se completa con verdura asada y alguna patata. El objetivo de la dieta junto con otras medidas fisioterapéuticas es volver a estimular al páncreas para que elabore insulina, siempre que la degeneración no sea irreversible. 

    Según los trofólogos, en la naturaleza de los alimentos hallamos todos los elementos básicos curativos: existen alimentos revulsivos, expulsantes, oxidantes, derivativos, calmantes, emolientes, astringentes, tonificantes y eliminantes. 

 
 

CÍTRICOS, AJO Y CEBOLLA

    Nicolás Capo consideró que la trofología debía evolucionar hacia la búsqueda de alimentos terapéuticos altamente efectivos, sobre todo en lo concerniente en las enfermedades agudas. En esta línea Capo investigó las virtudes curativas de frutas mediterráneas como el limón y la naranja, y recuperó los antiguos conocimientos egipcios e hipocráticos sobre el ajo y la cebolla. 

    Para Capo el cítrico es uno de los antibióticos naturales más potentes que existen, administrado en gran cantidad como zumo de limón o naranja en enfermedades agudas y crónicas supone un enorme aporte de vitamina C que potencia el sistema inmunitario y una vez asimilado en el torrente sanguíneo su ácido natural potencia la alcalinización de la sangre y su desintoxicación. De todas formas los trofólogos advierten que el limón debe tomarse en pocas cantidades y bajo control, ya que en exceso puede desmineralizar el organismo; este riesgo no existe en naranjas y mandarinas. 

    Según Capo el ácido alílico que contiene el ajo posee una alta potencia bactericida y viricida; además es un inapreciable desintoxicador y alcalinizador de la sangre humana; la cebolla posee cualidades parecidas. Limón, ajo y cebolla son los tres grandes recursos de urgencia de la trofología actual para enfrentarse a enfermedades agudas graves como tifus, gripes, disenterías o pulmonías, siempre que se apliquen en grandes cantidades y combinadas con las medidas clásicas de eliminación y derivación naturistas, como vapor, compresas ... También son efectivos contra las graves enfermedades de la civilización, como el cáncer, las enfermedades renales y hepáticas, y sobre todo contra las cardio-respiratorias. 

    Sin embargo, la mera toma de cítricos o ajo desvinculada de un cambio global de dieta no es muy efectiva; limón, ajo y cebolla despliegan toda su eficacia al ser ingeridos en función de la idiosincrasia del paciente y en una dieta muy baja en féculas y rica en frutas y verduras. 

 

LA TROFOLOGÍA HOY

    La fuerza de la trofología reside mucho más en su práctica cotidiana con los enfermos que en sus realizaciones teóricas y sus libros. Incluso sus críticos aceptan que los trofólogos, a mediados de los años cuarenta, se convirtieron en un fenómeno médico en nuestro país, por los miles de pacientes que acudieron a sus consultas. Sus éxitos ante enfermos que la medicina oficial había deshauciado, sobre todo en enfermedades crónicas, superaron el 90%. Teorías como la de las dietas anti-oxidantes, los radicales libres o las tesis de Paulins sobre el limón, desarrolladas con criterio médico oficial, confirman muchas de intuiciones prácticas de los trofólogos. Curaron y curan a miles de personas y su terapia no produce males secundarios ni intoxicación.  

 

Dr. Octavi Piulats 

 
 
1. Integral n" 42. 43. 
 
2. Issak Puente, El comunismo libertario, Barcelona, 1979.